Planificamos los Criterios y Estándares de aprendizaje evaluables


En la anterior entrada hacíamos referencia al criterio de evaluación general que hemos escogido para evaluar la tarea integradora planificada. Pues bien, a continuación, vamos a escoger una serie de criterios que se derivan de él, que lo complementan y facilitan la evaluación de una forma mucho más precisa. Señalar, además, que a partir de estos criterios de evaluación quedarán establecidos los estándares de aprendizaje evaluables que, serán los encargados de concretar lo que el alumno/a es capaz de realizar.

1 Valorar el trabajo en grupo, mostrando actividades de cooperación y participación responsable, aceptando las diferencias con respeto y tolerancia hacia las ideas y aportaciones ajenas en los diálogos y debates.

Este criterio de evaluación ha sido seleccionado del bloque 1 (Contenidos comunes) del área de Ciencias Sociales, a propósito de la importancia que cobra dentro de mi aula de Compensatoria la enseñanza de contenidos a través de estrategias cooperativas en las que el trabajo en equipo y la comunicación intentan ser los principales protagonistas. Este criterio deseamos concretarlo a través de uno de los estándares que aparece en el currículo y que hace referencia a si el alumno/a participa en actividades de grupo adoptando un comportamiento constructivo, responsable y solidario, respetando los principios básicos del funcionamiento democrático.

2 Evidentemente, nos vemos obligados a no olvidar criterios vinculados con el área de lengua y literatura, tanto a nivel oral como escrito. Criterios tales como participar en situaciones de comunicación dirigidas y/o espontáneas, respetando las normas  de comunicación: turno de palabra, organización del discurso, escucha e incorporación a las intervenciones de los demás. De este criterio, vinculado con la expresión oral, se derivan tres estándares imprescindibles donde se intenta que el alumno/a transmita las ideas con claridad, coherencia y corrección, así como que desarrolle la escucha atenta de las intervenciones de los compañeros/as y siga las estrategias y normas para el intercambio comunicativo, mostrando respeto y consideración por las ideas, sentimientos y emociones de los demás y, finalmente, saber si el alumno/a aplica las normas socio-comunicativas entre las que se incluyen la escucha activa, la espera de turno, la participación respetuosa, la adecuación a la intervención del interlocutor así como ciertas normas de cortesía.  

3 Por último, queremos destacar que dentro de la realización de nuestro proyecto final, que es la redacción de un relato de terror o misterio, cobra muchísima importancia el aspecto plástico por ser, en sí mismo, el más motivador de los contenidos trabajados en el aula. Debemos recordar que el aula de Compensatoria refuerza contenidos de las áreas instrumentales que se tornan densos y tremendamente aburridos para nuestros alumnos/as que, generalmente, cuentan con un grado de motivación mínimo. Mi experiencia, tras cinco años en el aula, me hace percibir que cualquier contenido presentado de una forma atractiva y con ciertos toques de creación artística es garantía de éxito. Por eso mismo, hemos seleccionado un criterio de evaluación referente al área de Expresión Artística y consistente en realizar producciones plásticas siguiendo pautas elementales del proceso creativo, experimentando, reconociendo y diferenciando la expresividad de los diferentes materiales (…), lo cual se traduce en estándares con los que se evalúa si el alumno/a utiliza las técnicas dibujísticas y/o pictóricas más adecuadas para sus creaciones, manejando los materiales e instrumentos de manera adecuada, cuidando el material y el espacio de uso, así como, si lleva a cabo proyectos en grupo, respetando las ideas de los demás y colaborando con las tareas que le hayan sido encomendadas.


Como conclusión, quería destacar que, en Educación Infantil y Primaria la enseñanza de contenidos globalizados exige integrar diferentes actividades que engloben aspectos de variadas áreas para, en consecuencia, evaluar los productos de nuestros alumnos/as de una manera global y contínua. En mi opinión, el proceso de evaluación planteado desde los criterios de evaluación y los estándares, como referentes imprescindibles, favorece el proceso evaluador puesto que la evaluación se vuelve más objetiva y coherente, quedando  muy clara, tanto para docente como para alumnos/as.  Solamente le veo un inconveniente muy importante que radica en la falta de tiempo personal del docente durante su jornada laboral para reflexionar y plasmar estos aspectos de forma concreta. Todos sabemos que, si bien contamos con una hora de exclusiva de permanencia en el centro, las labores son innumerables durante esta sesión siendo, a veces, imposible abarcar cada uno de los aspectos necesarios para el desarrollo de nuestra profesión.  


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